El mundo de la proteína vegetal y la alimentación ecológica, en el que Sorribas había operado desde 1915, estaba en un momento donde muchos operadores veían un enorme potencial. Aunque el canal principal seguía siendo el de los herbolarios, el retail moderno empezaba a ganar un espacio importante.
Este proyecto consistió en modernizar la oferta de proteínas vegetales y productos ecológicos para ser relevantes ante un consumidor cada vez más joven y exigente.
En el ámbito de la proteína vegetal, la innovación clave fue el lanzamiento de una gama de hamburguesas vegetales elaboradas a baja temperatura junto al chef Tony Botella. El excelente cuidado en la selección de ingredientes y su tratamiento durante la elaboración resultó en una gama de productos que penetró rápidamente en el canal moderno, restaurando la relevancia de Sorribas.
En cuanto a los productos ecológicos, el proyecto consistió en racionalizar la gama existente, eliminando aquellos productos obsoletos y creando un nuevo surtido con un nivel de calidad claramente superior en semillas, desayunos, arroces y otras especialidades.